Una de las razones principales para interesarse por los coches GNC es el coste por kilómetro.
En 2025, el precio del GNC en España se sitúa de media alrededor de 1,30 €/kg, con una horquilla que va, según la estación, aproximadamente de 1,20 €/kg hasta algo más de 2,30 €/kg.
Si miramos los datos comparativos elaborados por el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y recogidos por Sedigas, un turismo GNC puede situarse en torno a 4,5 €/100 km, frente a casi 10 €/100 km con gasolina y algo más de 7 €/100 km con gasóleo (datos 2023, con precios medios de combustibles).
Esto se traduce en:
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hasta un 50 % de ahorro frente a un coche equivalente de gasolina, dependiendo del modelo y del estilo de conducción;
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ahorros significativos para quien recorre muchos kilómetros al año (por ejemplo, un conductor que hace 20.000 km puede ahorrar fácilmente alrededor de 1.000 € anuales respecto a la gasolina).
- Menos emisiones y etiqueta ECO
El GNC no solo es más barato en el surtidor, también contamina menos:
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reduce casi al 100 % las partículas en suspensión respecto al diésel
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elimina los óxidos de azufre
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emite alrededor de un 85 % menos de NO₂
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hasta un 25 % menos de CO₂ que la gasolina, según datos de Sedigas y del sector energético
Por estos motivos, los vehículos propulsados por gas natural comprimido (GNC) obtienen la etiqueta ECO de la DGT****, siempre que cumplan con los requisitos de emisiones Euro correspondientes.
Tener la etiqueta ECO supone ventajas prácticas:
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acceso más flexible a muchas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE)
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menos restricciones en episodios de alta contaminación
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descuentos en aparcamiento regulado (por ejemplo, hasta el 75 % en Madrid para vehículos ECO en la zona SER)
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bonificaciones en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica y, en algunos casos, descuentos en peajes, según Sedigas y distintas ordenanzas municipales
En un contexto donde el Gobierno español endurecerá las ZBE en ciudades de más de 50.000 habitantes, tener un vehículo con etiqueta ECO ayuda a mantener la movilidad sin sobresaltos.
- Autonomía combinada y confort de marcha
Los coches GNC combinan varios depósitos de gas (habitualmente entre 13 y 17 kg de GNC en turismos compactos) más un pequeño depósito de gasolina.
Por ejemplo, el SEAT León TGI cuenta con unos 17,3 kg de gas y 9 litros de gasolina, lo que le permite recorrer alrededor de 440 km solo a GNC y superar holgadamente los 600 km combinando ambos combustibles.
Además, el GNC tiene un octanaje muy elevado, lo que se traduce en:
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combustión más suave,
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menor rumorosidad (hasta 5 dB menos que un diésel, según Sedigas),
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menos vibraciones y una conducción agradable tanto en ciudad como en carretera.